La Cattry nació hace veintitantos años. Cuando mi familia se reúne tiene como costumbre ridiculizarme (ante todo) y contar anécdotas. Una de las anécdotas que más repiten es lo mucho que me costó salir al nacer, al parecer le pillé gusto a esa zona (con los años le voy pillando más gusto, si cabe).
Con trece años besé por primera vez a una chica. Fue jugando a la botella.
He estado con hombres, me gustan sus torsos, sus manos y sus espaldas, pero los penes me parecen ridículos. Sin embargo, adoro todos los recovecos del cuerpo femenino, me parecen perfectos, elegantes y seductores. Los pechos me fascinan, el tiran más dos tetas que dos carretas es, en mi caso, un dogma.
